Atardeceres Pelirrojos *
En la linde del bosque, recostado en mi melancolía, instalado como para siempre...a lo lejos, la llanura amarilla iluminada por un escueto sol de invernadero. Sobre el asfalto, el estrépito de la cuidad latiendo, sobre el asfalto, escuchaba hipnótica tu voz diciendo no sigas sufriendo...
viernes 17 de febrero de 2012
Hace tiempo
Hoy ha sido diferente, he recordado que esto existía y sin más he entrado y he abierto la página para escribir, contar no sé muy bien lo que voy a contar, pero lo que sí tenía claro es que tenía que abrir esto ya de una vez. Y esta obsesión viene de lejos, pero la he evitado todo lo que he podido. Cada día lo recordaba, y aún así dejaba que pasara el tiempo para tener una excusa contundente, qué ridículo.
miércoles 26 de octubre de 2011
El fin idealizado
Por lo pronto retomo el blog con un recordatorio a la paz, a colación de una de las noticias más impactantes para la historia de nuestro país de estos últimos días.
Recuerdo que estaba viendo los informativos de medio día, con el hambre ya atenuando mi cuerpo y la cabeza rebosante de filosofía como todos los días. Y buscando algo de desconexión que no tuviera nada que ver con supuestos abstractos o rompecabezas, me encontré con tan grata noticia, parecía que la paz se hacía eco definitivamente en la actividad de nuestro país.
Cincuenta y dos años, y ochocientas veintinueve personas asesinadas han sido las necesarias para ver un primer paso de rendición. ¿Auténtico? El juicio político que cabe responder con esta pregunta me parece muy personal, para algunos eficaz y totalmente definitivo, para otras ni por asomo. Lo que sí es cierto, es que aunque éste, haya sido un paso dado desde la desesperación de un grupo que no sabe qué va a ser de ellos y que en cualquier momento podrían dar el mayor paso atrás jamás dado... Estamos ante algo inédito, y fallar sería un gran error. Algo así sólo sería el reflejo de la debilidad del género humano, y por supuesto supondría la desilusión de una sociedad que lo único que busca es el no tener que manifestarse más por los actos de una barbarie que no entiende de la expresión del diálogo y el sentido común.
Ojalá y no vea ninguna noticia más en los informativos que tenga que ver con esto, ni buena y muchísimo menos mala. El mensaje estando ya dado, así tendría que permanecer.
sábado 1 de octubre de 2011
Cotidianos desconocidos de mi trémula vida
En las situaciones límite se ve uno por primera vez y ve las cosas por primera vez.
Lo más cercano se hace lo más lejano, no hay conocimiento sin distancia, lo más cotidiano se hace lo más desconocido. La cultura es la definición de la distancia, en Ortega. Y al poner entre paréntesis mi yo cotidiano, los objetos cobran independencia. El objeto es él, y no está proyectado por mi. Está lejos de entender mi cotidianidad del deseo.
La cotidianidad, que esconde errores y promesas. Facciones del tiempo que se ven enmudecidas por la acción sin pensamientos, sin consecuencias. Y después, el encuentro, cara a cara, sin salida, sin motivo también, pero con sorpresa, y miedo, y odio, y tristeza, y desesperación. Una desesperación tan perceptible que podría tener rostro. Intentar luchar contra ello forma parte de la ilusión, y no se irá, pues permanecerá en el fondo de todo, inquietando, arrebatando cada segundo que forme parte de cada momento.
Y así os quiero ver yo a vosotros, que formáis parte de mi vida.
lunes 26 de septiembre de 2011
Todo lo demás sí importa.
Ayer volví a verte otra vez, con ésta ya puedo contar las veces con los dedos de una de mis manos.
Como otras veces allí apareciste con tu timidez, como otras, me volviste a dejar con buen sabor de boca sin defraudar, tal y como acostumbras. Sin embargo, tengo que reconocer que ayer fue distinto a otras veces. Pues no siendo como en otras ocasiones, como en otras, me acordé más que nunca de ciertas cosas, y es que será porque esta vez no tuvo un transfondo detrás en el que apoyarme. A pesar de que haya sido la cita que más recuerdos me ha traído, parecía que lo hubieras hecho a conciencia.
Y allí estuve yo, acomodada en los palcos del liceo esperando con ansia que lo hicieras tal y como yo esperaba, pero con miedo, por ser exactamente igual que como yo quería que fuera, pues eso significaba que me volvería a acodar de todo, que volvería a recordar todo lo que aquello significaba, pero esta vez con la tristeza de que todo era diferente, de que no estaría al otro lado del teléfono acompañándote susurrando esa canción. De que esta vez te disfrutaría yo sola y no te iba a compartir con quien yo quería compartirte.
Aun así, no dejas de sorprenderme, pues ya pueden ser infinitas las veces que te vea que siempre será algo inédito, novedoso, como si nunca te hubiera visto antes. Me tiembla el cuerpo, se me eriza la piel, los escalofríos me recorren, y recuerdo momentos, porque inevitablemente esto va unido a todo lo demás. Y aunque en una de tus letras, digas que no importa, para mi, siempre, todo lo demás importa, y mucho.
martes 9 de agosto de 2011
Como dejándolo en stand by
Hasta este momento permanecerá todo intacto, como si solamente lo que va a pasar es tiempo sin estragos.
La ropa con las mismas arrugas, el pelo y sus rizos enredados en los dedos. Las gafas quitadas por el cansancio del día, y su olor, que permanecerá en el recuerdo hasta que vuelva a tenerle enfrente.
El destino nos une y nos separará, y no tengo idea de cómo continuará.
Sólo me queda el buen sabor de boca de sus labios y su roce de piel.
Así sé que voy a permanecer, como dejándolo en stand by."
lunes 20 de junio de 2011
Continuará
domingo 19 de junio de 2011
Reminiscencia (te)
es que me espero encontrándome arañando la piel con rabia y desesperación.
Gritando a fuerza de lágrimas que no caben en los ojos, y harta,
endemoñiada intringándome en la oscuridad de mi lucidez,
que no reluce, que no aparece.
Me duele el alma, ya no solamente el corazón.
Y todo es causado por lo mismo,
por obcecación al mal recuerdo,
porque ya es lo único que conservo,
una tenue mirada al pasado de rostros turbios
y voces enlatadas.
Tantos segundos, ocasiones, instantes
y ya ni siquiera puedo recordarte actual como antes.
Te añoro.
